De las diversas transformaciones sucedidas en los últimos tiempos en el sistema penal, es quizás la correspondiente al sistema de penas la que mayores efectos ha producido en la Política Criminal moderna. La ejecución de la misma, si bien ha sufrido un beneficioso proceso de humanización con el reconocimiento de una serie de derechos fundamentales para los internos, en la realidad se sigue demandando un conocimiento más exhaustivo para su efectiva aplicación y cuyo marco normativo reconoce en la actualidad principios consagrados en la Constitución Nacional y en los tratados Internacionales de Derechos Humanos y una amplia jurisprudencia de los tribunales internacionales. Con la propuesta se apunta a promover un adecuado abordaje de la normativa vigente y de los problemas estructurales de su operatividad concreta